Dermatología Solidaria

El peligro de andar descalzo en Etiopía

Isabel Betlloch Mas
Dermatóloga
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Martes 14 de Marzo del 2017

El proyecto se sitúa en un área rural de Etiopía, en una zona de terrenos volcánicos, dentro de la región de la Oromía, a 2.200 m de altura sobre el nivel del mar, en la provincia de West Arsi, en el distrito de Kore. En esta zona se encuentra establecida desde 1922 la Misión Católica de Gambo que desde 1987 funciona como Hospital General Rural de Gambo. 

La Misión tiene tres colegios, uno en Gambo, y otros dos en las zonas de Alemgana y Kalo, así como una guardería en Basaku. En el colegio de Gambo estudian unos 1700 niños, desde el grado 1 al grado 8, tiene 31 maestros, que siguen el programa nacional de escolarización del gobierno estatal de Etiopía y regional de la Oromía. Los niños van a la escuela en turno de mañana y de tarde, ya que no hay aulas para todos en un único turno. En cada clase puede haber entre 40-50 niños.

En las escuelas de Alemgana y Kalo, más pequeñas y alejadas de la Misión, estudian otros 800 niños. La educación se imparte en la lengua local, el oromo, en la oficial, amárico y todos los escolares estudian regularmente inglés desde los primeros cursos. 

Los niños acuden andando al colegio desde diferentes zonas de la Misión, situadas, en muchas ocasiones, a varios kms y muchos de ellos lo hacen descalzos, ya que el uso de zapatos no está generalizado entre esta población. Cuando disponen de zapatos, suelen llevarlos rotos y viejos, por la falta de medios económicos y porque se estropean fácilmente al estar hechos de materiales plásticos no transpirables, que se deterioran fácilmente por la lluvia fina que embarra el suelo volcánico. 

La podoconiosis, o enfermedad de Price o elefantiasis endémica no filariásica, es una patología de origen geoquímico, no infecciosa, que afecta a personas genéticamente predispuestas. Está causada por micropartículas de silicatos que se encuentran en el suelo de origen volcánico y que penetran la piel cuando se camina descalzo. Estas partículas se introducen en el sistema linfático lesionándolo y originando una inflamación crónica con alteración de la circulación linfática. Desde el año 2011 se encuentra incluida en la lista de “enfermedades tropicales desatendidas de la Organización Mundial de la Salud”. 

La enfermedad tiene lugar en zonas por encima de los 1500 m de altura, con suelos de origen volcánico, en entornos lluviosos (como la zona de la Oromía en Gambo). Estas condiciones facilitan la desintegración de la lava en finas partículas de silicatos, berilio y zirconio que son las que parecen causar el daño de los vasos linfáticos. La enfermedad se origina en personas predispuestas genéticamente que caminan descalzas durante años por los territorios volcánicos ricos en sílice. 

La deformidad, el mal olor producido por las lesiones y la insuficiente higiene, provoca rechazo familiar y social entre los pacientes que a menudo son excluidos del mundo laboral, de la iglesia y de las reuniones de su comunidad. La importante afectación cutánea puede ser puerta de entrada de importantes infecciones cutáneas que en estos pacientes se presentarán con mayor frecuencia, por ejemplo las tiña pedís, la tunga penetrans, el tétanos o la celulitis.

Los cuidados que requieren los pacientes con podoconiosis son relativamente sencillos y permiten el adecuado control de la enfermedad. Se basan en preservar una adecuada higiene de los pies, mediante el lavado diario con agua, jabón y un antiséptico, emolientes, elevar la extremidad afecta por la noche y el empleo de calcetines y zapatos.

A fin de conseguir una erradicación de la enfermedad a largo plazo, una de las acciones más rentables es fomentar las medidas preventivas frente a esta enfermedad tan incapacitante entre la población y para ello consideramos que una campaña de educación entre los escolares de la Misión de Gambo daría soporte a dicho objetivo. 

Teniendo en cuenta que la podoconiosis es una enfermedad con importantes manifestaciones cutáneas, desde un punto de vista práctico, los  dermatólogos, con el apoyo de la AEDV, pueden contribuir a la erradicación de esta enfermedad tan grave y estigmatizante, aportando los medios necesarios tanto desde el punto de vista teórico como práctico para el control primario de esta enfermedad y por ello consideramos de gran interés promover una acción educativa y de concienciación sobre la higiene de la piel de los pies y el uso de calzado para impedir su aparición. 

Se otorgó una ayuda de 12.000 euros, patrocinada por Laboratorios Viñas, a este proyecto solidario «Educación y prevención de la podoconiosis en la población escolar de Gambo (Etiopía)». Fue entregada a Isabel Betlloch e Isabel Belinchón.

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