Estética

Normas básicas para un tatuaje responsable

Donis Muñoz Borrás
Dermatólogo
567
Martes 2 de Febrero del 2016

Los tatuajes no son una moda pasajera, sino más bien todo lo contrario: un fenómeno sociocultural imparable en todo el mundo que necesita ser regulado y atendido por las autoridades sanitarias con el fin de implantar medidas eficaces de control que sean capaces de evitar problemas de salud pública. La información del consumidor acerca de los potenciales riesgos de tatuarse, supone la asunción de los mismos voluntariamente y no por su desconocimiento.

Con el fin de procurar un tatuaje responsable, sugiero que los usuarios que decidan realizárselo deberían conocer unas normas básicas que, podríamos llamar las 10 reglas de Oro para un tatuaje responsable:

  1. En primer lugar, informarse y meditar serenamente la decisión de realizarse un tatuaje. No dejarse llevar por los impulsos.
     
  2. Una vez tomada la decisión, escoger con tranquilidad el diseño del mismo. Es para toda la vida y las precipitaciones son malas consejeras.
     
  3. Hacérselo siempre en un estudio de tatuajes debidamente homologado por las autoridades sanitarias, evitando a toda costa dejárselo hacer por aficionados, aprendices, intrusos o en estudios clandestinos carentes del más mínimo control sanitario.
     
  4. Asegurarse de que el profesional que se lo vaya a realizar esté artísticamente capacitado para hacérselo tal como lo desea. Algunos trabajos requieren de manos expertas por la complejidad o dificultad de la tarea a realizar. Infórmese debidamente y pida referencias. Un buen número de personas tatuadas confiesan no estar satisfechas con el resultado obtenido.
     
  5. Exija siempre tintas homologadas en España, o al menos en Europa y no consienta bajo ningún concepto que empleen otras de procedencia distinta. Pueden ser peligrosas para su salud. A pesar de ello, debe saber que aunque la incidencia de efectos adversos de las tintas empleadas para tatuar es porcentualmente muy reducida, no existen garantías absolutas respecto a su inocuidad.
     
  6. Tome con su móvil una foto del frasco de la tinta o tintas con las que se le va a realizar el tatuaje y guárdela por tiempo indefinido, asegurándose de que figure en la misma cuanta más información mejor: la marca del fabricante, el nº de registro sanitario, el índice de color (CI), si fuera posible la composición, el nº de lote, etc.
     
  7. Debe saber que, el color rojo es el que puede llegar a crear más problemas de intolerancia o alergia, de forma imprevisible, tanto a corto como a largo plazo, pudiendo ocurrir incluso muchos años después de realizarse el tatuaje.
     
  8. Contrariamente, el color negro es, sin duda, el más seguro, o al menos el que provoca menor número de efectos indeseados.
     
  9. Si padece de psoriasis, es alérgico al níquel, presenta un eccema atópico u otras enfermedades crónicas de la piel, mejor no se realice el tatuaje o en todo caso consulte con su dermatólogo.
     
  10. Por si en un futuro desea quitárselos, sepa que los tatuajes de color negro, azul oscuro y rojo son los más fáciles de borrar, mientras que el color amarillo, el verde y el azul turquesa pueden encerrar mayor dificultad. El color blanco, por lo general no se puede eliminar. También, debe saber que los tatuajes con mucho grosor o con mucha densidad de tinta, requieren más sesiones de láser y quedan peor.

Estas simples instrucciones, dirigidas a los usuarios y extensibles a los medios de comunicación, podrían ser de utilidad en campañas divulgativas de salud pública.

Noticias Relacionadas