Estética

Botox ¿qué es y para qué sirve?

Pedro Jaén Olasolo
Dermatólogo
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Viernes 9 de Septiembre del 2016

¿Qué es y para qué sirve?

La musculatura facial es responsable de la expresión de nuestro rostro. Con el tiempo los movimientos repetidos producen una serie de líneas permanentes que la toxina botulínica puede suavizar, produciendo una parálisis temporal del músculo estriado. Aunque su efecto es transitorio, su aplicación es poco traumática, lo que permite prolongar sus efectos indefinidamente a través de inyecciones seriadas.

Aunque su indicación inicial es el tratamiento de las arrugas de expresión de la glabela o entrecejo, y por extensión de la mitad superior del rostro, cada vez adquiere un mayor interés su empleo para “suavizar” las expresiones inestéticas, y por tanto las arrugas relacionadas con envejecimiento, mal humor, estrés y tristeza, y “potenciar” las expresiones estéticas. Recientemente ha adquirido un gran interés su aplicación para conseguir el denominado “efecto lifting” mediante la debilitación de toda la musculatura depresora facial, con la consiguiente potenciación de la musculatura elevadora.

Frente

Lo más importante del tratamiento de la frente son las cejas. La forma de las cejas en reposo y mucho más con los gestos, ya sean leves o marcados, se debe a la contracción del músculo frontal. El profesional debe ser muy cauto, manejar pequeñas dosis de forma simétrica. Darle una forma arqueada a las cejas femeninas y recta a las masculinas, y finalmente si detectamos una cierta lasitud en la piel de la frente, presente en casi todas las personas a partir de cierta edad, evitar tratarla. Es mejor una mirada despejada y una frente con arrugas que una mirada triste y una frente lisa.

Entrecejo

Es la indicación princeps de la toxina. Además es conveniente tratar siempre esta zona cuando tratemos la frente para conseguir el efecto de “mirada despejada”.

Zona orbicular lateral (patas de gallo)

Las líneas que aparecen al sonreir en la zona lateral de los ojos transmiten alegría, su anulación produce un efecto “artificial” por lo que es más interesante sólo suavizarlas con la finalidad de mejorar las líneas de expresión del contorno de los ojos (patas de gallo), pero sin perder la expresividad de los mismos. Es importante explicar este aspecto a los pacientes antes del tratamiento y también tener en cuenta que en caso de duda es mejor “quedarnos cortos”, y sobre todo en la zona más inferior, para evitar bolsas o líneas horizontales de aspecto artificial debajo de los párpados inferiores.

Lifting de la zona lateral de las cejas

Es algo que debemos buscar en casi todas las mujeres y no tanto en los hombres. Consiste en debilitar el orbicular que tira hacia abajo de la cola de la ceja y dejar libre en su acción al músculo frontalis que es el único elevador de la ceja.

La nariz

Olvidada hasta hace poco, cobra actualidad recientemente por el tratamiento de su fruncido con el gesto o la sonrisa. Por otra parte la sonrisa gingival o el descenso de la punta de la nariz tienen su origen en músculos situados en torno a la nariz.

Los labios

Las líneas verticales del labio superior y también del inferior pueden beneficiarse del botox , pero lo mejor es aconsejar relleno a todos los pacientes para que queden satisfechos.

Comisuras bucales

Delicado, pero muy eficaz, es el tratamiento de esta zona. Algunas personas modifican la forma de gesticular con el labio superior tras el tratamiento, por lo que es aconsejable reducir las dosis.

Mentón

La finalidad es alejar el mentón de la punta de la nariz. El ángulo que forman mentón y zona inferior de la punta nasal se hace más cerrado con la edad y si lo volvemos más abierto elevando la punta nasal y descendiendo el mentón le damos un aspecto más joven al paciente. Tras la aplicación de la toxina es aconsejable el relleno como tratamiento complementario.

Mandíbula y platisma

El platisma es el único músculo que desciende las facciones de la zona inferior de la cara (aparte del depresor de la comisura bucal). Su tratamiento facilita el “lifting” de la zona inferior de la cara y mejora el óvalo facial, sobre todo en las personas jóvenes.

Maseteros

Músculos muy fuertes que intervienen en la masticación. Su tratamiento mejora los rostros cuadrados y también el bruxismo pero necesita dosis altas y repetidas.

¿Cuáles son sus efectos secundarios?

El botox es uno de los fármacos más seguros y a día de hoy su técnica está muy perfeccionada. No obstante, existe la posibilidad de que los resultados no sean siempre los deseados. Es importante que la técnica se realice por profesionales que cuenten con un buen conocimiento de la musculatura facial y sus funciones, pero también con una especial habilidad para realizar infiltraciones en los puntos anatómicos adecuados.

1. Caída del párpado

Es una de las alteraciones más comunes. Se presenta en un 3% de los pacientes que se han sometido a infiltraciones en la zona del entrecejo.

El Botox se difunde desde la zona tratada hasta los músculos elevadores del párpado, lo que provoca una caída de los mismos. Esta alteración suele darse con más frecuencia en pacientes mayores de 50 años y puede durar varias semanas.

En estos casos se aplica un colirio de apraclonidina, que logra la elevación inmediata del párpado.

2. Asimetrías en cejas

Las asimetrías son fruto de una inadecuada aplicación de la toxina botulínica por parte del profesional.

Algunas mujeres poseen unas cejas muy elevadas en su parte central (cejas en pico).

El especialista debe abstenerse de infiltrar botox en la parte central de la frente para evitar una elevación generalizada de la ceja. La infiltración óptima es la que se realiza de forma superficial en los laterales del músculo frontalis y en las patas de gallo superiores, lo que provoca la elevación de las colas de las cejas.

3. Sonrisa antinatural

En ocasiones, al realizar infiltraciones en el tercio inferior del rostro, el botox se extiende hacia el músculo, lo que puede provocar ciertas asimetrías en la boca.

El error está en inyectar una cantidad excesiva de toxina botulínica o realizar infiltraciones a nivel muy profundo. Otras, al inyectar mucha cantidad de toxina en las patas de gallo quedan afectados los músculos que hay bajo el pómulo, ocasionando una pérdida de volumen en la mejilla y una sonrisa poco natural. La solución es no realizar infiltraciones profundas en la zona orbicular, en este caso.

4. Hematomas

Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.

¿Está entonces permitido más allá del entrecejo?

En los últimos meses ha habido una polémica en los medios de comunicación en relación a que el botox puede matar, sobre todo si se inyecta alrededor de la boca y que su inyección en otras zonas que no sea el entrecejo es ilegal.

Botox es el nombre comercial de la toxina botulínica. Existen múltiples estudios científicos que certifican que su uso alrededor de la boca, frente, patas de gallo, cuello, etc, es seguro y eficaz si el médico que realiza la técnica conoce el producto y la anatomía de los músculos faciales.

Es cierto que en España la toxina botulínica está aprobada para su uso en el entrecejo.

Otro ejemplo similar sería la aspirina. Su uso está aprobado como analgésico, pero muchos médicos la utilizan también para prevenir coágulos en la sangre, aunque no esté autorizada para ello.

Es decir, el médico se responsabiliza del empleo de determinados fármacos en situaciones que no estén autorizadas siempre y cuando haya suficientes estudios que avalen la seguridad y efectividad de dicho empleo.

La toxina botulínica que usamos en nuestras consultas es una proteína que ha sido refinada y purificada, y se usa en mínima dosis y solo en el músculo que queremos relajar. Estas cantidades son tan mínimas que no existe ningún riesgo de posibles efectos adversos. Se dice que se podría multiplicar la dosis que usamos en estética por más de 60 sin que exista el mínimo efecto secundario. Esto sería impensable con fármacos con la aspirina o los antibióticos, por lo que la toxina botulínica es uno de los fármacos más seguros que existen. Además no se conoce alergias a la toxina botulínica.

¿Qué hay de las nuevas toxinas botulínicas?

En la actualidad, se encuentran comercializados en nuestro país varios preparados diferentes de toxina botulínica. En un futuro no demasiado lejano se irán aprobando nuevos preparados comerciales (por el momento carecemos de suficientes estudios clínicos comparativos y son difíciles de precisar las ventajas y los inconvenientes de los distintos preparados comerciales).

Las preparaciones con indicación estética aprobada de momento en nuestro país no deben considerarse equivalentes, sino más bien fármacos diferentes, tanto por su proceso de fabricación como por sus características. Existen diferencias en el perfil terapéutico en cuanto a dosis, duración, seguridad, propiedades químicas, actividad biológica, peso, antigenicidad y dosis-eficacia.

La actividad de las distintas preparaciones de toxina botulínica se mide en “unidades ratón”, no comparables entre los distintos productos.

CONCLUSIONES:

La toxina botulínica es el procedimiento estético más satisfactorio para nuestros pacientes. Éste grado tan alto de satisfacción es siempre la consecuencia de la aplicación de tres principios:

  1. Indicación correcta.
  2. Resultados (no es imprescindible que sean óptimos).
  3. Ausencia de problemas

El objetivo de las infiltraciones con toxina botulínica no es eliminar todas y cada una de las arrugas, sino rejuvenecer de manera natural para conseguir un rostro relajado y armónico.

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