Estética

Criolipolisis ¿Aspirar o disolver?

Daniel Candelas Prieto
Dermatólogo
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Míercoles 6 de Abril del 2016

Hay quien se atreve a afirmar que es una auténtica alternativa a la liposucción, otros opinan que las dos técnicas no son siquiera comparables.

El primer acercamiento a esta técnica tuvo lugar en el Congreso de la Academia Americana de Dermatología, celebrado en San Francisco hace algunos años. Los especialistas que acudieron a esa reunión regresaron hablando de una nueva tecnología que podría romper con el monopolio de la liposucción en el tratamiento de la grasa localizada. Poco después, y en el marco de la XXI Reunión del Grupo Español de Dermatología Cosmética de la AEDV en Logroño, la criolipolisis fue presentada oficialmente como una de las principales novedades estéticas. El frio es la clave y todo comenzó en la Universidad de Harvard de la mano de un grupo de científicos, cuando éstos idearon el primer sistema que funciona mediante el frío para eliminar la grasa.

La criolipolisis es un sistema que destruye los adipocitos al bajar su temperatura, haciéndolo de forma controlada y sin dañar los tejidos adyacentes.

En líneas generales hay que decir que se trata de una técnica no invasiva y que funciona mediante la congelación de las células grasas de forma selectiva. No posee efectos secundarios importantes (salvo algo de enrojecimiento o la posible aparición de hematomas pasajeros), no requiere anestesia y la incorporación a la vida cotidiana es por lo general inmediata. Los resultados, sin embargo, no son tan espectaculares, ya que se producen a medio plazo, entre dos y tres meses después de la intervención.

Este procedimiento, aprobado en Estados Unidos en primer lugar, llegaba a Europa y es una técnicas muy demanda, pero es importante que la población sepa que sólo funciona en pacientes no gruesos, con un exceso limitado de grasa.

Con nombre y apellido

Detrás de este avance está el doctor Richard Rox Anderson, dermatólogo del Hospital General de Massachussets, en Boston. En sus investigaciones demostró que los adipocitos son más vulnerables al frío que los tejidos adyacentes y que podían ser fácilmente eliminados mediante frío de forma selectiva.

Durante la realización de esta técnica se administra frío de forma precisa y controlada mediante un aplicador para alcanzar y eliminar los adipocitos en áreas específicas del cuerpo, sin dañar los tejidos adyacentes.

Cuando los adipocitos se exponen al frío, comienza el proceso de apoptosis. Las células del área tratada son eliminadas gradualmente a través del proceso metabólico normal del organismo. El resultado es una reducción notable y natural de grasa localizada y es visible en un periodo de dos a cuatro meses.

Inmediatamente después del tratamiento puede aparecer un enrojecimiento moderado en el área tratada. Un efecto secundario que puede durar unos minutos o unas horas. También podría aparecer algún hematoma localizado, que desaparece en pocas semanas. También se han observado algunos casos de pacientes que experimentan parestesias en la zona tratada, y que pueden durar de una a ocho semanas.

El Dr. Daniel Candelas comenta:

Se trata de un procedimiento confortable para casi todos los pacientes. No fue necesario administrar anestesia ni analgésicos en ningún sujeto durante los ensayos clínicos. El procedimiento dura una hora por ciclo y el paciente se puede incorporar de manera inmediata a su actividad normal, incluyendo ejercicio físico.

Se suele ver una reducción notable y medible de grasa en 2-4 meses después de un solo tratamiento. Con un tratamiento se elimina un 20% de la grasa tratada. Se recomienda esperar 2 meses entre cada tratamiento en caso de que se quiera repetir.Los pacientes muestran una reducción de grasa persistente durante al menos 6 meses después del procedimiento.

Se ha comprobado que las células eliminadas a través del procedimiento liberan gradualmente los lípidos y son absorbidas por el metabolismo natural del organismo. Un estudio en la revista “Lasers in Surgery and Medicine” demuestra que no existe variación en los niveles de lípidos en sangre ni alteración de la función hepática desde el primer día hasta 12 semanas después del tratamiento.

Por lo tanto se puede asegurar que la criolipolisis es una técnica no sólo efectiva sino también segura de eliminar grasa mediante el frío.

El candidato ideal es una persona delgada, pero con depósitos de grasa modestamente pronunciados, que son complicados de eliminar con dieta o ejercicio. Se están investigando nuevas formas de aplicación para tratar no sólo la región del abdomen sino también otras localizaciones como los muslos o la grasa submentoniana. No es una forma de perder peso o tratar la obesidad, y tampoco es una alternativa comparable a la liposucción.

Publicado en Dermactual de la AEDV.

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