Estética

Láser para melasma y otras pigmentaciones

Ignacio Sánchez-Carpintero Abad
Dermatólogo
1251
Viernes 16 de Septiembre del 2016

Vamos a explicar el papel que tiene el láser -como tratamiento de elección o tratamiento complementario-, para los diferentes tipos de lesiones pigmentadas como el melasma, nevus de Ota, nevus melanocíticos, manchas café con leche, nevus 
spilus, entre otras.

El láser es una herramienta más que debe indicarse y aplicarse en casos bien seleccionados. Esta tecnología es capaz de resolver muchos problemas sin necesidad de recurrir a procedimientos quirúrgicos. 

El melasma es probablemente una de las patologías pigmentadas más frecuentes y de mayor dificultad terapéutica.

Habitualmente se indica como primera opción terapéutica la aplicación de agentes despigmentantes.

Ante la escasa respuesta observada en muchos pacientes, la investigación se ha dirigido hacia la utilización de determinados tipos de láseres, como los fraccionados no ablativos de baja potencia o el láser tulio de 1927 nm.

Su empleo junto con la aplicación simultánea de fármacos tópicos despigmentantes puede lograr buenos resultados si bien, en un porcentaje alto de pacientes, las recidivas son frecuentes. 

Otra patología pigmentada que es motivo frecuente de consulta es la pigmentación difusa junto con la presencia de lentigos solares, tanto en cara como en escote o manos. Estas situaciones se dan con frecuencia en personas de edad avanzada o en pacientes que han recibido una exposición solar crónica y extensa.

El tratamiento con láser Q-Switched y tulio 1927nm, en la misma sesión, logra resultados muy buenos. 

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