Mente Sana

Sexualidad y psoriasis

Alejandro Molina Leyva
Dermatólogo
2346
Martes 2 de Febrero del 2016

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, que afecta entre 2-3 de cada 100 personas. Las zonas de la piel con psoriasis están inflamadas lo que hace que las células se dividan más rápido de lo normal dando lugar al color rojo y a las escamas propias de la enfermedad. Las lesiones de psoriasis pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, desde la cabeza hasta los pies modificando la apariencia física de la persona. 

Estos cambios pueden producir un intenso impacto psicológico en las personas que padecen la enfermedad, al sentirse avergonzadas o discriminadas por su aspecto físico, lo que causa baja autoestima, ansiedad y depresión. Estas alteraciones alcanzan también al ámbito sexual, como muestra el creciente número de estudios en los que se observa que los personas con psoriasis presentan un mayor frecuencia de problemas sexuales.

El incremento de los problemas sexuales de las personas con psoriasis es la combinación de múltiples alteraciones, que podemos dividir en psicológicas y físicas. Las alteraciones emocionales  son consecuencia del malestar y la inseguridad que ocasionan las lesiones de psoriasis tanto en la persona que las padece como en su pareja. 

Sin embargo, no existe absolutamente ninguna razón por la que una persona con psoriasis no pueda tener relaciones sexuales, de hecho montones de personas con psoriasis no tienen ningún problema. Sin embargo la psoriasis puede interferir en tu vida sexual antes de que te hayas dado cuenta, volvemos de nuevo, es una cuestión de confianza.

Si no te sientes atractivo y estas preocupado por cómo reaccionará tu pareja a la psoriasis, seguramente afecte a tu relación incluso antes de haber llegado al tema del sexo. Puede ser difícil pero es muy importante que hables con tu pareja al respecto. Cuéntale sus miedos, tus preocupaciones, asegúrate de que entiende lo que es la psoriasis y que aspecto tiene. Empieza enseñándole tu psoriasis progresivamente, en las manos, codos, piernas. Anímala a que te pregunte todo lo que desee sobre tu psoriasis, conforme reconozcas tu psoriasis y te sienta más cómodo hablando de ella ésta ira progresivamente formando parte de tu relación.

Puede que incluso le ayude a aplicar tu tratamiento. Debes de recordar que la psoriasis es tan sólo una pequeña parte de ti. Una pareja que te quiera y te respete, informada adecuadamente de tu condición, podrá ver más allá de tu psoriasis y probablemente no piense en ella más que la importancia que le des tú.

En cuanto a las alteraciones físicas, el dolor y la incomodidad que en ocasiones genera la psoriasis puede ser una barrera para el sexo. De nuevo es importante hablar con la pareja y juntos encontrar la solución. La psoriasis en los genitales, puede hacer las relaciones sexuales incómodas. Es importante que le comuniques a tu médico que padeces psoriasis en esas áreas, aunque  te de vergüenza. Hay tratamientos específicos para esas zonas.

Tomar la iniciativa y tratar la psoriasis es el primer paso para ganar confianza. Muchas personas con psoriasis genital, tienen relaciones sexuales, como todos los aspectos de la psoriasis, es un proceso de ensayo y error hasta encontrar trucos que faciliten las cosas. Los hombres pueden encontrarse más cómodos usando preservativo y tanto los hombres como las mujeres se beneficiarán del uso de lubricación para prevenir la irritación. Recuerda no aplicar el tratamiento activo justo antes de tener relaciones sexuales, déjalo para después.  

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