Mi enfermedad

Couperosis, rosácea y cutis intolerante

Jaime Piquero
Dermatólogo
2482
Míercoles 11 de Enero del 2017

Autores: Jaime Piquero Casals, Noemí Serra, Lourdes Conte, Eva Nieto, Rafael Levitch.

La rosácea es una patología compleja crónica espectral y multifactorial de difícil tratamiento.

En los últimos años han surgido nuevas terapias tópicas efectivas sobre diversos mecanismos fisiopatológicos. La combinación de tratamientos y su utilización depende de la gravedad de la enfermedad y el tipo de lesiones.

Entre los tratamientos orales, la isotretinoina en minidosis y las tetraciclinas continúan siendo alternativas de primera línea; así como en el caso de los principales fármacos tópicos están el ácido azelaico, la brimonidina y la ivermectina tópica.

Entre las fuentes de luz más utilizadas están la luz pulsada intensa, los láseres vasculares como el Dye Láser, ND-YAG 1064 nm y por último el resurfacing no ablativo con Er-Glass 1540 o ablativo con ErbiumYAG o CO2.

Los cosméticos, como productos de uso diario, ejercen un papel importante en el cuidado de la piel. Los avances científicos en este campo nos aportan soluciones a través de productos diseñados específicamente para ejercer acciones beneficiosas en la homeostasis dermoepidérmica.

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