Mi enfermedad

Dermatitis Atópica en el adulto

Inmaculada Ruíz González
Dermatóloga
773
Lunes 8 de Febrero del 2016

La dermatitis atópica,

DA, es una enfermedad cutánea crónica, que cursa con picor. Se asocia con frecuencia a otros trastornos atópicos. Afecta a un 3-10% de adultos. Tiene la misma incidencia en hombres que en mujeres y se afectan todas las razas. En los países en vías de desarrollo es poco prevalente lo que apoyaría la teoría de que los factores ambientales influyen de forma importante en la aparición de la enfermedad.

La DA del adulto hace referencia a ésta enfermedad cuando se manifiesta a partir de los 12 años de edad. Puede ser debida a persistencia de las lesiones desde la infancia o aparecer de nuevo en la edad adulta. En su etiología están implicados factores genéticos y factores ambientales. Entre los factores genéticos se han implicado 2 grupos de genes, los que codifican proteínas epidérmicas y los que codifican proteínas con funciones inmunológicas.

Entre los factores ambientales que exacerban la dermatitis se encuentran la sudoración excesiva, la duración y la temperatura del baño o ducha diario, el empleo de jabones fuertes, lociones irritantes, la ropa de lana, la ropa oclusiva de nylon, el clima seco, algunos irritantes, alérgenos etc. La sensibilización a alérgenos alimentarios o ambientales no parece ser un factor causal sino más bien un factor contribuyente en un subgrupo de pacientes con enfermedad severa.

Las manifestaciones clínicas en la DA del adulto suelen ser placas de piel engrosada, que se localizan en nuca, caras laterales de cuello, flexuras de extremidades y dorso de muñecas.

También el eczema dishidrótico, (vesículas en caras laterales de dedos y palmas o plantas), el eczema numular y el prurigo nodular en brazos y piernas. Las complicaciones de la enfermedad son la extensión de la enfermedad a más del 90% de la superficie corporal, la eritrodermia, que puede tener graves consecuencias.

Cuando la DA no responde adecuadamente al tratamiento hay que descartar mediante pruebas epicutáneas la dermatitis alérgica de contacto asociada. La DA en la adolescencia y en la edad adulta incrementa el riesgo de desarrollar depresión mayor, trastornos depresivos y de ansiedad. El diagnóstico de DA se basa en las características clínicas de la enfermedad. El prurito y las lesiones eccematosas crónicas o recurrentes, con la morfología característica y distribución típica en pacientes con historia de atopia son esenciales para el diagnóstico. Para establecer el diagnóstico hay unos criterios mayores y otros menores.

El tratamiento se basa en dos pilares. El manejo del brote de dermatitis y las medidas generales para prevenir otros brotes (tratamiento proactivo). Los corticoides tópicos constituyen el tratamiento de 1ª línea de la DA durante la fase aguda de la enfermedad. Los inhibidores de la calcineurina son fármacos de segunda línea. Algunos pacientes pueden beneficiarse del empleo de antihistamínicos orales. Si las lesiones están sobreinfectadas los antibióticos son de utilidad. Cuando las lesiones son extensas se emplea tratamiento sistémico: glucocorticoides orales, ciclosporina A, metotrexate, fototerapia con luz ultravioleta, dupilumab etc..

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