Mi enfermedad

Las cuatro enfermedades de la piel más frecuentes en la mujer

Paloma Cornejo Navarro
Dermatóloga
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Lunes 6 de Marzo del 2017

El cuanto a las principales causas dermatológicas que afectan a la mujer son el acné, la rosácea, el melasma y la alopecia.

ACNÉ

El acné es una patología que no solo afecta a los adolescentes, ya que adultos hasta en la década de los cuarenta pueden sufrirlo, siendo más frecuente en estos casos en la mujer.

De este modo, el espectro clínico del acné puede oscilar entre pequeños comedones no inflamados hasta pústulas y pápulas e incluso quistes profundos y dolorosos que pueden dejar cicatrices.

Por ello, es extremadamente importante que el manejo del acné se realice por el dermatólogo, ya que no es una patología banal que se elimine fácilmente con una crema y un jabón, si no que muchas veces hay que descartar patología hormonal asociada como es un síndrome del ovario poliquístico que requerirá de tratamiento oral.

Por ello, explica que en el tratamiento del acné se hará hincapié en la alimentación (reduciendo los lácteos especialmente los desnatados y los alimentos de alto índice calórico-glucémico), los factores desencadenantes como una cosmética inadecuada o un anticonceptivo de efecto androgénico que hay que cambiar, etc..y se pautará un tratamiento en función de la gravedad del caso.

El uso de los antibióticos está muy limitado debido a la aparición de resistencias, siendo más eficaces los anticonceptivos de efecto antiandrogénico, ya que los andrógenos aumentan la secreción del sebo.

En cambio, en casos más severos, se pautará isotretinoina, fármaco que goza de mala prensa pero realmente eficaz si se maneja bien. No obstante, insiste en que la tendencia actual es recomendarlo a dosis mucho más bajas durante más tiempo para minimizar los efectos adversos. Eso sí, con un compromiso de anticoncepción por parte de la paciente.

ROSÁCEA

Como segunda causa, está la rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta a la región centrofacial en forma de enrojecimiento, pápulas y pústulas con sintomatología de ardor y tirantez y con una gran intolerancia a muchos cosméticos.

Con el paso del tiempo, la rojez se hace crónica y pueden aparecer incluso vasos visibles. Asimismo, el papel del dermatólogo aquí es fundamental, ya que es posiblemente una de las patologías más difíciles de tratar.

El tratamiento puede ser tópico y/o oral (generalmente con antibióticos) y la dermocosmética puede convertirse en tu aliada o en tu mayor enemiga desencadenando brotes. Por tanto, son pacientes que necesitan un asesoramiento profesional.

En los últimos años la aparición de la ivermectina tópica (un clásico antiparasitario) ha supuesto un avance al tratarse de un fármaco eficaz, seguro y bien tolerado. Además, otro fármaco, la brimodinina, puede ser útil para disminuir el enrojecimiento del área afectada, pero no modifica la enfermedad. Por ello, es preferible la utilización de técnicas como de láser y la luz pulsada.

MELASMA

Éste es posiblemente unos de los caballos de batalla de las consultas. Se trata de una pigmentación simétrica en la región facial (frente, mejillas, labio superior…) que aparece en mujeres en edad fértil.

Por esta razón, se relaciona con los estrógenos aunque el desencadenante es el sol. La ingesta de anticonceptivos el embarazo son causas clásicas, pero hay un gran porcentaje de mujeres que no tienen estos antecedentes y lo sufren.

La prevención es vital con el uso de una fotoprotección continuada y se ha visto recientemente que es útil que estos protectores tengan además de filtro UVB, filtro Uva y hasta de radiación visible. Así, incide en que esto lo cumplen mejor los filtros físicos como el dióxido de titanio.

Respecto al tratamiento, además de los despigmentantes tópicos en el que la hidroquinona sigue siendo el ingrediente principal, los peelings específicos son de gran utilidad, aclarando en más de un 70% la pigmentación y, actualmente, un nuevo ingrediente, el ácido tranexámico (un fármaco que se utiliza para disminuir el sangrado en las reglas abundantes) se ha visto eficaz para reducir la tendencia a pigmentarse, ya que evita la transferencia de la melanina desde el melanocito (la célula que lo forma) al queratinocito (las células que forman las capas de la piel ) y puede tener un papel preventivo. Eso sí, siempre con prescripción médica.

LA ALOPECIA

Otra de las causas fundamentales de las consultas dermatológicas más frecuentes es la caída del pelo, especialmente después de la menopausia, debido a la alteración estrógenos/andrógenos a favor de estos últimos.

Una de las grandes novedades terapéuticas es la aparición del dutasteride como una alternativa efectiva y segura en alopecia androgénica, tanto masculina como femenina.

Se trata de un inhibidor de la 5-alfa reductasa más potente que el finasteride y se pude utilizar de forma oral, inyectada en forma se mesoterapia o en forma de loción.

En el caso de usarse en mujeres pre-menopáusicas este tipo de tratamientos requiere de anticoncepción. Confirma que en los últimos años se están investigando fármacos antagonistas de la prostaglandina PGD2, que tiene un efecto inhibitorio sobre el crecimiento capilar, para combatir la alopecia androgenética.

Además, finasteride y dutasteride también se han mostrado eficaces en la alopecia frontal fibrosante, una alopecia cada vez más frecuente en la que el cabello se cae debido a un proceso inflamatorio que lo sustituye por tejido cicatricial.

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