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Lo que debes saber del molusco contagioso en niños

Redacción FPS
Comunicación
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Martes 20 de Diciembre del 2016

Lo que debes saber del molusco contagioso en niños

El molusco contagioso es una infección de la piel muy frecuente en los niños. Está producida por un virus que se transmite por contacto directo piel con piel o a través de objetos como las toallas o la ropa compartida.

Los niños con dermatitis atópica y las personas inmunodeprimidas son más susceptibles.

El aspecto del molusco contagioso es característico y fácil de reconocer:

- Bultitos pequeños de 2-5 mm.

- De forma hemisférica con una depresión central.

- De color piel, brillantes. A veces rosados.

- En ocasiones se enrojecen o aparece una dermatitis a su alrededor.

- Pueden ser únicos o múltiples.

¿Puedo reducir su contagio?

Los niños con molusco contagioso NO deben ser excluidos de la guardería, escuela ni actividades deportivas.

Para disminuir el riesgo de contagio:

- Evitar compartir la ropa y las toallas.

- Cuidar la piel utilizando productos de higiene no irritantes.

- Usar cremas hidratantes.

- Son preferibles las duchas a los baños.

- Utilizar vestimenta que cubra las zonas afectadas.

- Evitar traumatizar la piel (rascado, rasurado)

-Tratar adecuadamente la dermatitis atópica u otras posibles enfermedades cutáneas que estén presentes.

El molusco contagioso se cura espontáneamente en menos de dos años. Las complicaciones del molusco contagioso no son graves. Las más frecuentes son: compromiso estético, extensión a otras zonas de la piel, inflamación, sobreinfección, dolor o picor, y en los párpados conjuntivitis.

¿Cuándo y cómo debe tratarse?

La elección del tratamiento depende de la edad y del estado inmunitario del paciente, de la localización y complicaciones del molusco y del entorno.

No tratar puede ser una opción en niños pequeños.

Las modalidades de tratamiento son:

-Curetaje, muchos dermatólogos lo recomiendan por sus resultados rápidos. La aplicación de un anestésico tópico reduce las molestias.

-Crioterapia a intervalos de 2-3 semanas.

-Sustancias tópicas (hidróxido de potasio, retinoides) de uso domiciliario.

-Cantaridina, que requiere un uso cuidadoso por su acción vesicante.

-Imiquimod, fármaco de uso tópico con efectos inmunológicos.

-Cidofovir, antivírico útil en algunos pacientes inmunodepridos.

No se dispone de evidencia científica suficiente que demuestre la superioridad de un tratamiento frente a otro y las recidivas tras el tratamiento ocurren en un tercio de los pacientes.

Tras evaluar las distintas opciones terapéuticas, el médico y la familia consensuaran la que mejor se adapte a cada caso individual.

En adolescentes o adultos sexualmente activos, con lesiones en los genitales, se recomienda siempre tratamiento activo y screening de otras infecciones de transmisión sexual.

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