Niños

Nevus melanocítico congénito

Ramón Pigem Gasos
Dermatólogo
2516
Martes 2 de Febrero del 2016

Autores: Ramon Pigem (1), Vanessa P. Martins da Silva (1), Asunción Vicente (2), Maria Antonia González-Enseñat (2), Cristina Carrera (1), Susana Puig (1), Josep Malvehy (1). (1). Servicio de Dermatología, Hospital Clínic, Barcelona. (2). Servicio de Dermatología del Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona

¿Qué son los nevus congénitos?

Los nevus melanocíticos congénitos son lesiones benignas formadas por acúmulos de melanocitos que son las células encargadas de dar el color y protección del sol a nuestra piel. Por este motivo suelen tener un color marrón oscuro y típicamente se acompaña de presencia de pelo.

Para distinguirlos de los nevus melanocíticos adquiridos, decimos que se trata de un nevus melanocítico congénito cuando la lesión está presente desde el momento del nacimiento o aparece durante los primeros 24 meses de vida.

Los nevus congénitos son muy frecuentes, ya que hasta el 1% de los recién nacidos puede presentar este tipo de lesión aislada y de pequeño tamaño. Por otro lado, existen ciertas formas de presentación complejas, mucho menos frecuentes, con ciertas particularidades como es el nevus melanocítico congénito gigante o cuando las lesiones de cierto tamaño afectan se localizan en áreas anátomicas especiales como la cara.

¿Qué controles y exploraciones deben realizarse?

Cuando se observa la presencia de un nevus congénito se valora su tamaño, localización y sus características. El especialista realiza un examen clínico directo y con un dermatoscopio que permite determinar con gran fiabilidad el tipo de nevus en una exploración no invasiva del tumor.

Paralelamente al crecimiento del niño, el nevus congénito puede experimentar cambios en el tamaño así como en la consistencia y otras características propias de este tipo de tumor. Por este motivo es importante que los nevus congénitos sean controlados y evaluados por un dermatólogo para su correcto diagnóstico y tratamiento si fuese preciso.

¿Qué riesgos tienen los nevus congénitos?

Los melanocitos y las células del sistema nervioso comparten el mismo origen embriológico por lo que en ciertos casos seleccionados puede ser recomendable realizar controles neurológicos y pruebas de imagen complementarias.

En algunas formas de nevus congénitos existe un cierto riesgo de que se desarrolle un melanoma, tumor maligno que potencialmente puede originarse tanto en la piel como en el sistema nervioso. En los nevus congénitos de gran tamaño pueden existir otras complicaciones neurológicas o de otros tumores. 

¿Es necesario el tratamiento de los nevus congénitos?

Las complicaciones son muy infrecuentes en la mayoría de nevus congénitos y especialmente en los niños, por lo que la extirpación preventiva de los nevus no resulta necesaria. En los niños afectados por nevus congénitos de gran tamaño y especialmente cuando afectan a zonas visibles del cuerpo como la cara puede ser valorado un tratamiento estético, para reducir el tamaño del tumor.

En la actualidad existen técnicas que se realizan precozmente sobre el lactante con la intención de disminuir la cantidad de melanocitos para así blanquear y disminuir la carga tumoral de estas células y la apariencia estética mediante láser y/o ciertas técnicas quirúrgicas. Por todos estos motivos es recomendable que estos niños sean evaluados rápidamente por un equipo multidisciplinario con la finalidad de diagnosticarlos correctamente y planificar un eventual tratamiento.

En general estos nevus son asintomáticos pero pueden presentar picor que puede ser bastante intenso en algunos pacientes. Se recomienda mantener la piel hidratada para ayudar a evitar esto síntoma que en algunos casos debe acompañarse de otros tratamientos dermatológicos.

Al igual que en todos los niños se debe proteger la lesión y toda la piel de sol, utilizando gorra, camiseta y crema solar durante actividades al aire libre para evitar las quemaduras solares.

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