Niños

Piojos... ¡no todo es cierto!

Esther Jiménez Blázquez
Dermatóloga
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Viernes 1 de Enero del 2016

Muchos son los mitos extendidos acerca de estos pequeños y molestos bichitos, que con tanta alegría invaden las cabezas, sobre todo, de los más pequeños. La AEDV te cuenta la verdad de su contagio y cómo prevenirlo y destierra multitud de mitos.

¿Los piojos saltan?

Los piojos son insectos sin alas incapaces de volar o saltar, pero sus patas les permiten adherirse firmemente al pelo y desplazarse con rapidez. El contagio se produce por contacto directo cabeza – cabeza y excepcionalmente por transporte pasivo a través de objetos infectados.

Se adhieren al pelo del nuevo huésped y comienzan a depositar liendres (huevos) e inician una nueva generación de piojos. Además el primer síntoma de la infestación, que es el picor, puede tardar un tiempo en aparecer lo que retrasa el diagnóstico y facilita la propagación.

¿Los niños son los únicos que los sufren?

Aunque esta parasitación puede ocurrir a cualquier edad, se ha visto que la mayor incidencia se da durante la edad escolar, y esto es debido a sus hábitos de comportamiento, que facilitan el contacto estrecho entre las cabezas en la actividad escolar, en los juegos.., y a los largos periodos de convivencia.

¿Se cogen solo durante la época escolar?

Es independiente de la estacionalidad, de hecho, es fácil también que ocurra en campamentos, granjas escuelas o en otras actividades colectivas que se desarrollan en verano.

¿Hay que dejarse el pelo sucio? Aunque es verdad que los piojos se adhieren mejor al pelo limpio, la falta de higiene favorece infestaciones más graves e infecciones añadidas. Al lavar y peinar el cabello asiduamente, un buen número de los parásitos son desprendidos o dañados, lo que contribuye a disminuir la infestación. Por tanto, mejor limpio.

¿Niñas y niños se infectan por igual? Van más al pelo largo: se cree que es la principal causa que explica la mayor incidencia en las niñas. La melena larga facilita el contacto con pelo de otras cabezas, por lo que, se recomienda llevarlo recogido. Además en los cabellos largos los tratamientos son más difíciles de realizar y pueden resultar menos eficaces.

¿Ningún remedio funciona? Los tratamientos pediculicidas químicos son bastante eficaces con altas tasas de eliminación, tanto de los piojos como de las liendres. Aun así, ningún tratamiento los elimina al 100% y debe realizarse un segundo tratamiento a los 7-10 días. Hay que seguir estrictamente las instrucciones de aplicación del producto y tener en cuenta que las presentaciones en crema o loción son más eficaces que en champú.

De los distintos productos comercializados en España se consideran de primera elección las Piretrinas y especialmente la Permetrina. Pero todos ellos deben ser complementados con la posterior retirada de los piojos y las liendres, que han quedado muertos o dañados, con una lendrera adecuada (metálica con púas cilíndricas separadas menos de 0’2mm y punta roma), lo cual mejora el resultado del tratamiento.

En cuanto al desarrollo de resistencias, deben diferenciarse de los fallos en la realización del tratamiento o las reinfestaciones. Con el fin de prevenirlas, se recomienda no usar estos productos nunca como preventivos, cambiar de sustancia si tras tres aplicaciones falla el tratamiento y en aquellos pacientes con muchos episodios ir rotando los distintos tratamientos.

En casos resistentes o infestaciones masivas existen alternativas como la Ivermectina o el Cotrimoxazol, que son de prescripción médica.

¿Funcionan los tratamientos naturales?

Los aceites esenciales como el del árbol del té, aceite de coco, la vaselina, la mayonesa… actúan asfixiando al piojo pero parecen tener menor eficacia que los pediculicidas químicos clásicos. Algunos aceites esenciales pueden ser irritantes si se usan a altas concentraciones, además estas sustancias requieren aplicaciones frecuentes (cada tres días) y resultan difíciles de retirar.

Actuando por este mismo mecanismo de asfixia existen preparados de Dimeticona al 4% que tienen mejores resultados, son bien tolerados y de más fácil aplicación. Este tipo de tratamiento se recomienda en pieles muy sensibles que no toleran los pediculicidas químicos.

En cuanto al vinagre, su acción directa contra el piojo requiere altas concentraciones con una eficacia limitada y posibilidad de irritación. Sin embargo, diluciones de dos partes de agua y una de vinagre sí colaboran a facilitar el desprendimiento de las liendres y pueden ser útiles a tal efecto.

¿Los productos pediculidas estropean el pelo?

Aunque se trata de sustancias químicas potencialmente irritantes, los tiempos de exposición al tratamiento son cortos y no son de uso habitual sino puntual. De todas formas, tras los tratamientos, pueden usarse acondicionadores de pelo que ayudarán a reestructurar el cabello.

¿Es aconsejable utilizar un producto preventivo?

Se suele recomendar utilizar repelentes naturales como la esencia del árbol del té, el aceite de citronella… y otros de origen sintético, aunque no existen suficientes estudios que avalen su eficacia. Pero la forma más eficaz de prevención es la revisión periódica con una lendrera, lo que permitirá un diagnóstico precoz.

Debería instaurarse como método habitual en estas edades en entornos de riesgo. Se recomiendan revisiones cada 7-10 días, siendo aconsejable realizarla los viernes para en caso de ver parasitación poder tratarlos durante el fin de semana y volver al colegio sin infección.

Aunque hay que reconocer las dificultades que conlleva, al ser una técnica larga y minuciosa. Sin embargo, se debería integrar como parte de la rutina del aseo personal.

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