Niños

Piojos: ¡ya están aquí!

José Carlos Moreno
Dermatólogo
198
Viernes 9 de Septiembre del 2016

Con la rentrée, volvemos a la rutina. A que nuestros hijos, o nuestros nietos, pasen el tiempo con los compañerosde colegio, y esto además de ser bueno para su formación es, también, vía de contagio de diversas enfermedades, así como de transmisión de parásitos… y muy especialmente, de los piojos.

Los distintos laboratorios “hacen su otoño” bombardeándonos a través de los medios de comunicación con cantidad de productos para sanar o evitar este molesto “colega”.

Los piojos nos acompañan prácticamente desde la creación de la humanidad y viven con nosotros, y de nosotros, porque precisan nuestra sangre para vivir. Esta larga convivencia ha creado una serie de mitos que creemos necesario comentar:

Piojos: Mito versus realidad

Mito

  • Todos los niños con pediculosis tienen picor
  • El contagio puede producirse vía aérea
  • Los piojos viven indefinidamente en sofás, carpetas, colchas...
  • Un solo tratamiento es suficiente
  • Los piojos prefieren los pelos largos a los cortos y los morenos a los rubios

Realidad

  • Pueden estar libres de síntomas
  • Entre 4-6 semanas
  • Los piojos carecen de alas
  • Solo sobreviven unas horas fuera del organismo
  • Son aconsejables al menos 2 (cada 10 días) ya que no todos son olvidadas
  • Los piojos no tienen preferencia por la longitud, pero el contagio ocurre más en cabellos largos

Causas del fracaso del tratamiento antiparasitario

  • Diagnóstico erróneo
  • Falta de comprensión hacia la forma de realizar el tratamiento y por tanto realizar el tratamiento de forma incorrecta
  • Ignorancia o negligencia
  • Falta de liquidez económica para comprar productos (no siempre dispensables por la seguridad social)
  • Nuevo contagio

¿Cómo hacer un tratamiento efectivo?

Debemos recurrir siempre a productos avalados científicamente. Debemos huir de remedios caseros ya que carecen de efecto, o pueden ser tóxicos: Mayonesa, margarina, aceite de oliva, queroseno o gasolina, Chick-Chack (aceite de coco, aceite de anís y aceite de ylang-ylang).

Siempre que se aplique un tratamiento con pediculicidas es importante seguir unas recomendaciones generales, pues el éxito o fracaso del mismo dependerá en gran medida de su correcto empleo:

  • Aunque su tolerancia cosmética es menor, las lociones son más eficaces que los champús, porque se fijan mejor y durante más tiempo al tallo piloso. El cabello no debe lavarse antes de la aplicación de la loción, ya que la grasa facilita la fijación del principio activo. El lavado se realizará transcurrido el tiempo de contacto indicado y puede hacerse con champú normal o bien con champú pediculicida para completar el tratamiento.
  • Tras el aclarado con agua, puede realizarse otro final con agua y vinagre (una parte de vinagre y dos de agua). El ácido acético ayuda a deshacer la sustancia cementante que adhiere las liendres al cabello, lo que facilita eliminarlas posteriormente con una liendrera (peine de púas muy juntas).
  • Todos los pediculicidas son eficaces en eliminar el piojo adulto pero varían mucho en su actividad ovicida. En cualquier caso, el tratamiento debe repetirse siempre entre el séptimo y décimo día para eliminar totalmente las liendres, e incluso en caso de infestaciones masivas se recomienda repetirlo diariamente durante 1 semana.
  • Los peines, adornos del pelo, etc., pueden sumergirse de 5 a 10 minutos en una loción insecticida. La ropa de cama, toallas y la ropa en general, en caso de pediculosis del cuerpo, debe lavarse en agua caliente, ya que tanto las liendres como los piojos adultos mueren después de 5 minutos a una temperatura superior a 50 ºC. El calor húmedo es aún más efectivo. Los artículos que no puedan calentarse se guardarán en bolsa de plástico, ya que los piojos mueren en 48 horas cuando se separan de su huésped y las liendres mantenidas a temperatura ambiente durante 15 días no se desarrollan.
  • En general los pediculicidas solo deben ser utilizados cuando la infestación haya sido diagnosticada, debiendo realizarse el tratamiento en la persona afectada y los familiares que convivan directamente, así como en los contactos sexuales en caso de pediculosis del pubis.
  • En caso de ausencia de respuesta al tratamiento o reinfestación debe insistirse en la exploración tanto del paciente como de los miembros de la familia, por si ha quedado alguna zona o algún sujeto sin tratar. Pero tampoco debe olvidarse que se han descrito resistencias a la mayoría de los insecticidas y que éstas van en aumento en los últimos años, por lo que se aconseja realizar tratamiento rotatorio con los distintos pediculicidas disponibles en la actualidad.
  • Para evitar la posible aparición de resistencias, no es conveniente realizar tratamientos preventivos de forma indiscriminada y sin justificación clara de posible contagio. La mejor forma de prevenir la infestación es el lavado habitual del cabello con champú normal y la limpieza frecuente de los peines y cepillos, procurando no compartirlos.

El problema de la resistencia a los antiparasitarios

La resistencia de los parásitos cutáneos, muy especialmente de los piojos, al uso de insecticidas es una realidad preocupante y posiblemente se encuentre ligado al uso indiscriminado de los mismos. Este hecho no resulta anecdótico sino que está bien documentado en la literatura.

No todos los insecticidas presentan en la actualidad el mismo grado de resistencia y resulta interesante que la aparición de las mismas tiene una distribución geográfica, así la resistencia a permetrinas ha sido establecida en distintas zonas de EEUU, mientras que a malation está presente en el Reino Unido, aunque se mantiene la utilidad de carbaril.

Posiblemente la aparición de este tipo de resistencias está ligado al uso indiscriminado del mismo, de manera que se encuentra un claro paralelismo entre el tiempo de comercialización y la aparición de resistencias: en EEUU las permetrinas llevan muchos años en el mercado mientras que el malation lo ha sido incorporado de forma reciente.

Los mecanismos productores de resistencia son muy variados, habiéndose descrito mutaciones genéticas en los piojos. Para evitar estas resistencias es aconsejable aplicación simultánea o rotatoria de productos insecticidas y concienciar a familiares y sanitarios sobre lo inadecuado del uso indiscriminado, muchas veces con intención de realizar una falsa profilaxis, de antiparasitarios.

Noticias Relacionadas