Pelo

Las cinco preguntas más frecuentes de los pacientes con alopecia areata

Sergio Vañó Galván
Dermatólogo
1917
Lunes 11 de Julio del 2016

La alopecia areata es una forma de alopecia de origen inmunológico que afecta al 2% de la población. Suele aparecer en gente joven y se manifiesta clínicamente como zonas de calvas circulares sin pelo en el cuero cabelludo, aunque también puede afectar al pelo de cejas, pestañas y del resto del cuerpo.

A continuación describimos las 5 preguntas (y su respuesta) que más frecuentemente realizan los pacientes con alopecia areata.

1. ¿Por qué se produce la alopecia areata? ¿Está causada por el estrés?

La alopecia areata es una enfermedad autoinmune. Normalmente el sistema inmunitario protege al cuerpo contra las infecciones y las enfermedades. Cuando se tiene una enfermedad autoinmune, el sistema inmunitario ataca por error otras partes sanas de su propio cuerpo. En el caso de la alopecia areata, el sistema inmunitario ataca los folículos pilosos. La causa de que el sistema inmunitario ataque los folículos no es bien conocida, aunque se piensa es una combinación de predisposición genética y factores ambientales. El estrés puede actuar como desencadenante, pero en ningún caso es la causa única.

2. ¿Puede caerse el pelo de todo el cuerpo?

Aunque no es lo más frecuente, existe esa posibilidad. Las lesiones de la alopecia areata consisten en parches o áreas sin cabello, de borde neto, normalmente focal. Existen patrones de pérdida de pelo en los márgenes del cuero cabelludo (forma ofiásica), así como pérdida generalizada del cabello de todo el cuero cabelludo (alopecia areata total) y de toda la superficie cutánea (forma universal). Las formas en las que se afecta el vello de todo el cuerpo (alopecia areata universal) es la forma menos frecuente, afortunadamente.

3. ¿Es necesario hacer pruebas de alergia o de otro tipo para encontrar la causa?

El diagnóstico de la alopecia areata es fundamentalmente clínico. El diagnóstico suele ser evidente mediante tricoscopia, observándose las características típicas de la alopecia areata: pelos en signo de admiración, puntos amarillos y puntos negros. Ocasionalmente puede ser de utilidad un estudio analítico e inmunológico, principalmente para descartar otros procesos autoinmunes asociados, como el hipotiroidismo. En casos dudosos o para confirmar el diagnóstico, puede ser necesaria la biopsia cutánea.

A no ser que exista algún síntoma que oriente a una alergia, no está indicado de forma rutinaria hacer estudios de alergia en los pacientes con alopecia areata.

4. ¿Tiene cura?

Desafortunadamente, la alopecia areata, como tantas enfermedades crónicas, no tiene un tratamiento curativo a día de hoy. Sin embargo, en muchos casos las terapias disponibles pueden conseguir que vuelva a salir pelo al paciente y que la enfermedad no sea un problema en su día a día. 

5. ¿Qué tratamientos se pueden utilizar?

El tratamiento de la alopecia areata se basa en la aplicación de corticoides tópicos o intralesionales (en forma de pequeñas inyecciones en las zonas de pérdida de pelo), pudiendo ocasionar la repoblación de determinadas áreas de alopecia. También puede ser de utilidad la solución de minoxidil. Las formas de alopecia areata consistentes en una o pocas placas suelen responder de forma adecuada a estos tratamientos.

Para formas extensas, se han utilizado tanto sensibilizantes tópicos como inmunosupresores orales. El sensibilizante tópico más utilizado es la difenciprona. Con este tratamiento se busca producir una dermatitis de contacto alérgica en el cuero cabelludo que module la inmunidad local para que vuelva a salir pelo. Se trata de un tratamiento molesto por la incomodidad de la dermatitis del cuero cabelludo, pero pueden obtener buenos resultados en un 30-50% de los pacientes. En casos de gran extensión, los corticoides orales y otros inmunosupresores (como la ciclosporina, metotrexate o azatioprina) pueden hacer repoblar el cabello, pero tan sólo en un pequeño porcentaje evitan la progresión de la alopecia o la recidiva, y al suspenderlos el pelo tan solo se mantiene en un porcentaje bajo de los pacientes. Debemos tener en cuenta que estos medicamentos pueden ocasionar efectos adversos, por lo que no suele recomendarse su utilización a largo plazo. Una de las pautas más efectivas y seguras es la administración de pulsos orales de dexametasona.

Como tratamiento novedoso, se están haciendo los primeros ensayos clínicos de los fármacos anti-JAK (ruxolitinib y tofacitinib) en el tratamiento de la alopecia areata con resultados esperanzadores.

Una medida importante para los pacientes con afectación extensa, incluso durante el periodo en que otros tratamientos están buscando repoblar el cabello, es el uso de prótesis capilares, lo cual mejorará mucho el autoestima y la autoimagen de los pacientes. 

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