Piel Sana

Comunicación dermatológica y promoción de la salud cutánea

Agustín Viera Ramírez
Dermatólogo
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Jueves 4 de Febrero del 2016

La prevención de la enfermedad dermatológica abarca las medidas destinadas no sólo a reducir los factores de riesgo de la aparición de las enfermedades de piel, pelo, uñas o mucosas, sino también a detener su avance y atenuar sus consecuencias una vez establecidas.

La promoción de la salud dermatológica es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud dermatológica para mejorarla.

Pese a que a menudo se produce una superposición de contenidos y estrategias entre prevención y promoción, estrictamente la promoción de la salud se dirige a la población en su conjunto y no sólo a grupos de riesgo, teniendo como objetivo capacitarlos para que puedan controlar su salud y su enfermedad y sean más autónomos e independientes de los servicios médicos.         

La promoción de la salud dermatológica desarrolla modelos basados en la salud más que en la enfermedad. La comunicación es esencial en la prevención de la enfermedad y en la promoción de la salud.

Así se ha comprobado en los programas diseñados para fomentar cambios en los estilos de vida, en los que la comunicación ha sido enormemente efectiva para la reducción de riesgos. Los programas de comunicación en salud pueden informar, convencer, fortalecer y educar mediante la ampliación de conocimientos, el cultivo de ciertos comportamientos y el fomento de un cambio de actitudes y conductas

¿Por qué la comunicación en dermatología?

Distintos estudios demuestran que la adherencia del paciente a los tratamientos depende en un 50% de la percepción que este tenga del médico (percepción en la que principalmente influye nuestra capacidad de comunicar) y que, si bien en dolores intensos o problemas agudos el paciente sigue concienzudamente el tratamiento, si se quiere cambiar hábitos enraizados y seguir tratamientos prolongados, el médico debe empatizar con el paciente para conseguir resultados.

Malcom Galdwell, periodista, en su libro Inteligencia intuitiva manifestaba que “para saber qué médicos tienen más probabilidades de ser exitosos, antes que revisar su formación y su experiencia, habría que escuchar fragmentos de conversaciones con sus pacientes”.

En los últimos años ha surgido un nuevo factor que considerar en la comunicación dermatológica. Actualmente el enfermo no sólo decide en función de lo que se le comunica, sino que el propio enfermo en muchas ocasiones busca la información y plantea opciones al médico. Dicho de otra forma, se ha pasado de una relación vertical a una progresiva horizontalización de la relación en la que el flujo de la información tiene cada vez más un doble sentido (médico-enfermo, enfermo-médico).

Ahora podemos recibir opiniones instantáneas de nuestros pacientes, comunicarnos con ellos en tiempo real, escribir y compartir en un soporte digital nuestras inquietudes e incluso medir la reputación profesional en la red.

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