Piel Sana

Cuidados de la piel según la edad

Redacción FPS
Comunicación
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Míercoles 3 de Febrero del 2016

Según pasan los años, la piel cambia con nosotros, y también sus ritmos y necesidades. Vamos a repasar cómo se cuida la piel en las diferentes edades de la vida. Muchas enfermedades como el cáncer de piel se reciben veinte o treinta años antes de manifestarse.

El cuidado de la piel es por tanto un trabajo “a largo plazo”, que se debe tener en cuenta durante toda la vida, y no pensando en el día a día.

Infancia

La piel de un lactante puede ser hasta diez veces más sensible que la de un adulto, y hasta los tres años no se desarrolla por completo. Por eso debemos protegerla especialmente. Es preciso cambiar los pañales del bebé habitualmente, utilizar geles neutros y secar bien las zonas con pliegues después del baño para evitar humedades. Para secarle es mejor hacerlo por presión a frotar su cuerpo.

En cuanto a ropa, se sugiere utilizar prendas de algodón naturales y no utilizar cremas fotoprotectoras hasta los seis meses. La protección frente al sol es fundamental: los bebés no deben estar expuestos a la luz directa. Se deben cubrir con la ropa o gorros y colocarlos a la sombra.

Adolescencia

La patología más típica de esta edad tan propia de cambios hormonales es el acné. Hasta el 90% de la población lo padecen en su vida, y aparece entre los catorce y los dieciséis años. El acné puede ser una causa de complejos y obstáculos sociales para relacionarse con el sexo opuesto. El acné afecta hoy a unos ocho millones de españoles, de los cuales el 70% pasa por algún tratamiento cutáneo.

En efecto, por un lado existen tratamientos tópicos (antibióticos, retinoides, el peróxido…) y por otro los sistémicos (fototerapia, láser o peelings químicos). Los granos no deben quitarse, pues pueden dejar cicatrices, ni exponerse demasiado al sol. En general, un dermatólogo deberá aconsejar las mejores técnicas o productos para controlar la producción de grasa en la dermis.

Por su necesidad de integración social, los adolescentes son los más propensos a acudir a cabinas de bronceado o a exponerse al sol sin tener en cuenta los riesgos. También es una edad en que se practican deportes al aire libre durante largos ratos. Es necesario ser consciente de ellos, y en ningún caso utilizar una cabina de bronceado hasta la mayoría de edad.

Madurez

A partir de los veinte años suele desaparecer el acné pero la piel se ve influida por otros factores. Además de la edad, el cansancio, la contaminación, la falta de sueño y el estrés al que se enfrentan las personas en edad laboral pueden hacer mella en la salud de la piel. Además, muchos vicios como el tabaco, el alcohol, las drogas o la comida basura constituyen severos problemas para la piel.

En esta edad es importante mantenerse al margen de ellos y mantener una dieta adecuada, así como practicar ejercicio moderado. Con la edad, más del 90% de la población manifiesta algún tipo de trastorno cutáneo, que puede deberse a afecciones como la diabetes, obesidad, reacciones a medicamentos, problemas de corazón o hepáticos, alergias o exposición a condiciones climáticas adversas, productos químicos, etc.

A partir de los veinte o treinta años se pueden empezar a utilizar cremas hidratantes, que humedecen la piel, o humectantes, que ayudan a que la piel conserve su propia hidratación. Se pueden combinar con un serum con antioxidantes o con cremas regeneradoras nocturnas, siempre con cuidado de que no provoquen reacciones frente al sol. Conviene lavar la piel con agua por la mañana, para eliminar la grasa acumulada, y por la noche con alguna crema, para limpiar los poros y recuperar los tejidos.

En términos generales, hay que evitar los baños muy largos con agua caliente y abusar de jabones, desodorantes o perfumes agresivos. Para prevenir las arrugas, el mejor tratamiento tópico es el ácido retinoico, pero en todo caso, lo fundamental para retrasar su aparición es la protección solar y no fumar. Según la piel sea seca o grasa o su grado de sensibilidad, los dermatólogos pueden recomendar el mejor tratamiento.

Vejez

Durante la tercera edad se deprimen las capas superficiales de la epidermis, se dejan de producir fibras de colágeno y en general se experimenta una pérdida de tonicidad. Los músculos y el esqueleto se atrofian y la piel se descuelga de ellos. Surgen la flacidez y las arrugas, y el proceso de renovación celular se ralentiza. Para llegar a esta edad con la piel más saludable posible, conviene haber prevenido malos hábitos desde la juventud. Evitar, como siempre, la exposición descontrolada al sol, una de las causas principales del envejecimiento cutáneo. Se suele decir que la mejor crema antiarrugas es el protector solar.

Por supuesto, muchas de las precauciones que se deben tomar en cuenta para la salud no tienen edad, y por eso no incidimos en ellas de manera específica en cada etapa.

Se aconsejan cuidados tales como hidratar la piel y controlar la exposición al sol y buenas prácticas como la autoexploración: revisar una vez al mes toda la piel, y en caso de duda, acudir al dermatólogo.

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