Piel Sana

Esplendor en la piel

Miguel Aizpún Ponzán
Dermatólogo
207
Míercoles 29 de Junio del 2016

El verano es, sin duda, la época del año en que la piel cobra un mayor protagonismo. Por un lado, se presenta la oportunidad de presumir de su belleza y lozanía, tras haber permanecido oculta para protegerla de los fríos del invierno. Y, por otra parte, porque ahora es necesario ponerla a cubierto de los riesgos de la exposición al sol.

En esta nueva estación, en la que nos acordamos de la importancia estética de la piel, ella se encarga de subrayar los cuidados que necesita.

La hidratación (siempre necesaria, pero menos exigente durante el invierno) se convierte, los meses de verano en una necesidad perentoria. No se debe esperar al agrio requerimiento de la sed para beber agua y líquidos que devuelvan a la piel la humedad perdida. Mucho se ha avanzado en el campo de la protección solar, gracias a las campañas de concienciación impulsadas, coordinadas o divulgadas por la Academia de Dermatología. Unas veces en colaboración con las instituciones públicas y siempre con el apoyo de los medios de comunicación social, los dermatólogos españoles se han volcado en informar y proteger a la población, advirtiendo de los riesgos y consecuencias de una protección solar inadecuada.

Y se ha insistido en presentar al sol como un amigo, al que es necesario tratar de forma correcta , para que dispense sus efectos positivos, en lugar de los negativos que puede acarrear un comportamiento erróneo.

La relación con el sol viene a constituir una auténtica filosofía de vida, que genera hábitos saludables , que favorecen la calidad de vida y, en definitiva, la salud y el bienestar. Entre estos hábitos, se incluyen aspectos relacionados con la alimentación (reducción del alcohol y la cafeína), la higiene (exfoliación para eliminar la piel muerta, limpieza e hidratación del cutis, utilizando tónicos y cremas adecuados) y el cuidado de una estética que favorece la autoestima y las relaciones sociales, al tiempo que blinda frente a impactos psicológicos negativos.

Bienvenida sea, pues, la época del sol, el descanso y la alegría. Unas ventajas de las que sería injusto y perjudicial excluir a la piel, el órgano más extenso y visible de nuestro cuerpo.

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