Patologias

Calvicie o alopecia androgenética

1. ALOPECIA ANDROGENÉTICA

Helena Collgros, Maribel Iglesias. Servicio de Dermatología, Hospital Universitari Sagrat Cor (Barcelona)

2. ¿Qué es la alopecia androgenética?

La alopecia androgenética o calvicie común es la pérdida del cabello que se considera fisiológica en los hombres a partir de cierta edad, siendo más rara en las mujeres. Este tipo de alopecia es la causa más frecuente de caída de pelo, afectando al 80% de los hombres a los 90 años, al 35% de las mujeres en edad fértil y al 50% de las mujeres menopáusicas. Su herencia es poligénica (se han implicado genes diferentes) y se produce por la acción de los andrógenos en personas predispuestas genéticamente.

Se manifiesta como la pérdida progresiva de pelo de la cabeza en las zonas frontotemporal (delantera y lateral) y occipital (trasera), siendo este sustituido por pelo velloso más fino, dejando finalmente zonas de calvicie sin pelo.

Para entender las alopecias es preciso conocer primero las etapas del crecimiento del pelo, los tipos de pelos y los factores que afectan a su crecimiento.

  1. Etapas del crecimiento del pelo: Se trata de un crecimiento cíclico constituido por tres etapas: la 1ª etapa (anágena) dura de 2-6 años; la 2ª etapa (catágena) es un período de reposo de 3 semanas de duración; y la 3ª etapa (telógena) es la fase de caída que dura de 3 a 4 meses. La longitud del cabello está en relación con la duración de la fase anágena. Los cabellos crecen de 0,37 a 0,44 mm por día (aproximadamente 1 cm cada mes), aunque hay variaciones en función del sexo, edad y zona, creciendo a más velocidad en hombres y a edades entre 16-46 años. La densidad de folículos de pelo en cuero cabelludo va disminuyendo con la edad. De forma normal e imperceptible cada día caen entre 35 y 100 cabellos (que vuelven a crecer).
  2. Existen 3 tipos de pelo: pelo terminal, velloso e intermedio. El pelo terminal es el que se afecta por los andrógenos.
  3. Los principales factores que intervienen en el crecimiento del cabello son la genética, factores endocrinos (hormonas hipofisarias, tiroideas, suprarrenales y gonadales, de las que destacan los andrógenos), metabólicos y locales.

3. ¿Cómo se manifiesta?

Tipo 1: Pérdida mínima de pelo.
Tipo 2: Pérdida de pelo con pequeñas recesiones en el área frontotemporal del cuero cabelludo (“entradas”).
Tipo 3: Afectación más intensa del área frontotemporal. Las áreas afectadas carecen o están cubiertas con escaso pelo.
Tipo 3 vértice: Afecta a la parte posterior de la cabeza (“coronilla”) con una línea de recesión muy limitada en el área frontotemporal.
Tipo 4: Forma más extensa de la Tipo 3, con escaso o ningún pelo en la parte superior de la cabeza.
Tipo 5: La “coronilla” está todavía separada de la zona frontotemporal.
Tipo 6: La calvicie de la “coronilla” se junta con la de la zona frontotemporal, convirtiéndose en una sola zona de calvicie que ocupa la parte superior del cuero cabelluduo.
Tipo 7: Es la forma más severa, quedando solamente una franja de cabello con forma de herradura, extendiéndose desde la oreja hasta la parte posterior del cuero cabelludo.

- En los hombres, la calvicie puede empezar en cualquier momento después de la pubertad.

Comienza con un retraso de la línea de implantación frontotemporal (traslado hacia detrás de la línea en la frente a partir de la cual nace el pelo, dando lugar a las denominadas “entradas”), afectándose posteriormente la zona biparietal (zona central superior del cuero cabelludo) y el vértex (“coronilla”).

Para determinar el grado de alopecia se utilizaba inicialmente la escala de Hamilton, que fue modificada a la actual escala de Norwood (Figura 1). Se clasifica la pérdida de cabello en 7 tipos e incluye la variante “A”, que es menos frecuente.

- En las mujeres es mucho más infrecuente, y cuando aparece suele hacerlo después de la menopausia, cuando se pierde el “efecto protector” de los estrógenos. Su curso es similar al de la alopecia en los hombres, pero su localización es diferente, afectando a la zona central del cuero cabelludo y respetando la línea de implantación del cabello a nivel frontotemporal. Su causa más frecuente es el predominio de los andrógenos frente a las  hormonas femeninas. Para evaluar su estado y progresión se utiliza la escala de Ludwig (Figura 2).

Si en una mujer la alopecia se presenta de forma brusca, o sigue un patrón masculino, acompañada de otras manifestaciones de aumento de andrógenos (crecimiento de vello, acné, etc.) debemos descartar un aumento de producción de andrógenos por un trastorno o tumor de las glándulas suprarrenales u ovárico.

4. ¿Qué la causa?

En su desarrollo intervienen diversos factores genéticos, hormonales, metabólicos y locales. La herencia es poligénica (hay diversos genes implicados), y el factor hormonal más importante son los andrógenos.

5. ¿Por qué se produce?

Por una sensibilidad exagerada de los folículos pilosos a la estimulación de las hormonas androgénicas. Se produce una reducción y regresión progresiva de los folículos de pelo terminal a folículos vellosos, más finos y débiles. Para comprender la influencia de las hormonas sexuales en el cabello es preciso hablar primero de los andrógenos:

Los hombres producen andrógenos en los testículos (testosterona) y en las glándulas suprarrenales (dehidroepiandrosterona). La mujeres los producen en los ovarios y en las glándulas suprarrenales. La testosterona se convierte en su forma más activa, la 5-alfa-dihidrotestosterona (5-α-DHT), por acción de la enzima 5-alfa-reductasa. En personas predispuestas genéticamente, o con especial sensibilidad a los andrógenos, con aumento de andrógenos por patología hormonal, o con otras características predisponentes, se produce una acumulación de 5-α-DHT en el interior de los folículos pilosos, que inhibe su metabolismo e induce el paso de pelo terminal a velloso. Esto ocurre en las zonas donde los folículos son sensibles al efecto de la 5-α-DHT, siendo más frecuentemente en los hombres la zona frontoparietal y vértex, y en las mujeres en la zona central (Figura 3).

6. ¿Cómo puede tratarse?

Aunque no existe tratamiento totalmente efectivo, disponemos de fármacos para frenar la progresión de la alopecia y otros para aumentar el crecimiento del pelo terminal. Los fármacos más empleados para el tratamiento de la alopecia androgenética son el minoxidil y el finasteride (inhibidor de la 5-α-reductasa tipo 2). Recientemente se está empleando dutasteride, un antiandrógeno periférico que actúa impidiendo la acción del enzima 5-α-reductasa tipos 1 y 2, aunque todavía no está autorizado su uso en la alopecia androgenética.

  • El minoxidil tópico consigue frenar parcialmente el proceso. Debe iniciarse lo antes posible ya que cuando la alopecia ya está establecida durante muchos años no es efectivo. El tratamiento se mantendrá por lo menos 6-12 meses para poder evaluar los resultados, y posteriormente, si es eficaz, se mantendrá por largas temporadas o incluso de por vida.
  • El finasteride oral frena el proceso y algunos pacientes consiguen aumentar el crecimiento del pelo. Su administración está aprobada solo en hombres (dosis 1mg/día) aunque también se usa en mujeres (dosis 2,5 mg/día).
  • En el caso de las mujeres que asocian niveles aumentados de andrógenos, o en algunos casos con niveles de andrógenos normales pero hipersensibilidad a ellos, podrá realizarse tratamiento hormonal, cuya elección dependerá de la procedencia de dichos andrógenos. Si la causa es la glándula suprarrenal, se puede realizar tratamiento con antiandrógenos como acetato de ciproterona, drospirenona, espironolactona, flutamida y  finasteride. En los casos de alteraciones a nivel ovárico, podemos usar anticonceptivos combinados con antiandrógenos. Recientemente también se ha descrito la utilidad de la metfromina (antidiabético oral) como tratamiento complementario, especialmente en las mujeres que asocian síndrome del ovario poliquístico.

En casos avanzados o cuando el tratamiento médico no es eficaz, el autotrasplante de cabello ofrece buenos resultados.

7. Véase también

  • Minoxidil

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