Definiciones

Eritema fijo medicamentoso

1. Eritema fijo medicamentoso

Peru Urigoitia Ugalde. Servicio de Dermatología, Hospital Universitario de Basurto (Bilbao).

2. ¿Qué es el eritema fijo medicamentoso?

El eritema fijo medicamentoso (EFM) consiste en la aparición de una o varias lesiones cutáneas tras la toma de un fármaco, que reaparecen siempre en la misma localización cuando el fármaco es ingerido de nuevo. Afecta a individuos de todas las edades y de ambos sexos. Las lesiones suelen ser placas bien definidas de forma redonda u ovalada, eritemato-violáceas y edematosas que pueden presentar ampollas o vesículas. Suelen ser lesiones solitarias y menos frecuentemente múltiples. Aparecen desde 30 minutos hasta varias horas después de la toma del fármaco, incluso pueden retrasarse hasta 2 semanas después. En ocasiones, las lesiones pueden reaparecer en otra localización diferente y no siempre que se produzca la toma del fármaco responsable va a reproducirse el EFM.

3. ¿Qué fármacos lo provocan?

Se han descrito muchos fármacos diferentes asociados al EFM. Los mas frecuentemente implicados son: antibióticos (trimetoprim-sulfametoxazol o cotrimoxazol, tetraciclinas, metronidazol, penicilinas, eritromicina), antiinflamatorios no esteroideos (AINES), carbamazepina y paracetamol.

4. ¿Qué sintomatología presenta el EFM?

El aspecto típico del EFM es una placa redonda u ovalada muy bien delimitada, eritemato-violácea y edematosa, a veces vesiculosa, con resolución espontanea progresiva tras la retirada del fármaco, persistiendo una mácula residual hiperpigmentada que puede durar varias semanas o meses. Esta hiperpigmentación mantenida no esta siempre presente (sería el caso del EFM No Pigmentado). Puede manifestarse con picor o quemazón, pero no suele asociar síntomas sistémicos como fiebre o malestar general.

5. ¿En que localizaciones puede aparecer el EFM?

Puede afectar a cualquier área de la piel o mucosas. Las localizaciones más frecuentes son las extremidades, manos, pies, el área genital, perianal y la mucosa labial.

6. ¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico, basado en una historia clínica detallada poniendo especial atención en la toma de fármacos y la exploración clínica. Aun así, existen algunas pruebas que nos pueden ayudar a confirmar el diagnóstico en los casos dudosos:

6.1. La prueba de provocación oral

Consiste en la administración del fármaco sospechoso por vía oral y observar si se reproducen las lesiones cutáneas. Esta prueba puede estar contraindicada en los casos de EFM generalizado, pero es segura si el EFM está localizado. También hay que tener en cuenta que no siempre que se readministre el fármaco responsable van a reproducirse las lesiones cutáneas de EFM.

6.2. La prueba del parche

En caso de no poder realizarse un test de provocación oral, se puede aplicar el fármaco sospechoso de forma tópica sobre el área de piel donde aparece la lesión de EFM. Se considerará la prueba como positiva si se reproducen en las primeras horas después de su aplicación, las mismas lesiones que aparecieron tras la toma del fármaco. La lectura del parche se debe hacer 48 y 96 horas tras su aplicación porque la positividad puede aparecer desde horas hasta días después. No obstante, como ocurre en la prueba de provocación oral, no siempre van a reproducirse las lesiones cutáneas de EFM al aplicarse en la piel el fármaco sospechoso.

6.3. Biopsia cutánea

La biopsia cutánea no es específica, pero en los casos dudosos puede ayudarnos a descartar otros procesos patológicos con los que se podría confundir el EFM.

7. ¿Con qué otras patologías se puede confundir el EFM?

El EFM, cuando se presenta como una lesión única, puede parecerse a la celulitis postpicadura o a la reacción exagerada a una picadura de insecto. En caso de presentarse con múltiples lesiones cutáneas se denominaría EFM generalizado, y es muy difícil de diferenciar del eritema multiforme. Si además existiera una importante afectación de las mucosas, habría que descartar el síndrome de Stevens-Johnson. También podría simular un penfigoide ampolloso, y en los casos con afectación genital, incluiríamos en el diagnóstico diferencial el herpes genital o la balanitis candidiásica.

8. ¿Cuál es el tratamiento del EFM?

No existe ningún tratamiento eficaz, excepto la retirada del fármaco que lo provoca y evitar su exposición en un futuro. Si presenta síntomas locales como prurito, puede tratarse de forma sintomática con corticoides tópicos o antihistamínicos orales.

9. Véase también

  • Antibióticos sistémicos
  • Antibióticos tópicos
  • Eritema multiforme, Síndrome Stevens-Johnson, Necrólisis epidérmica tóxica
  • Herpes simple
  • Penfigos y penfigoides

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