Tecnicas

Exéresis, Biopsia, Punch, Cirugía micrográfica de Mohs, Electrocirugía

1. Exéresis, Biopsia, Punch, Cirugía micrográfica de Mohs, Electrocirugía

María Jesús Suárez Valladares, Alicia Pérez Bustillo. Servicio de Dermatología, Complejo Asistencial Universitario de León.

2. BIOPSIA CUTÁNEA, PUNCH, EXÉRESIS / EXCISIÓN

La biopsia cutánea es un acto diagnóstico y a veces terapéutico, que consiste en coger una muestra de piel para el posterior análisis microscópico. Se diferencian dos tipos de biopsia; la excisional que implica la extracción completa de la lesión y la incisional que solo elimina una parte de la lesión cutánea (Figura 1a y figura 1b). Ambas se realizan con anestesia local infiltrada en la zona, que evita que el paciente sienta dolor durante la intervención.

Existen diversos procedimientos para la realización de una biopsia, la elección dependerá de varios factores como el tipo de lesión o su localización. Una de las técnicas empleadas es la biopsia punch o en sacabocados, que consiste en extraer un cilindro pequeño de piel, habitualmente entre 2 y 6 mm, empleando un instrumento rotatorio, cortante y hueco (Figura 2). Según el tamaño de la biopsia pueden ser necesarios puntos de sutura que precisarán curas sencillas en su domicilio.

El objetivo en la exéresis o excisión es quitar toda la lesión, tanto en extensión superficial como en profundidad. En la mayoría de los casos el dolor se evita mediante anestesia local, pero en lesiones grandes o en casos de mala colaboración del paciente puede ser necesaria la anestesia general o sedación. El defecto creado tras la exéresis se cierra mediante sutura directa (unión de los bordes enfrentados) o en defectos grandes mediante colgajos o injertos.

Ambas técnicas precisan la firma de un consentimiento informado, donde el paciente declara haber entendido y asumido los riesgos de la intervención.

3. CIRUGÍA MICROGRÁFICA DE MOHS

La cirugía micrográfica de Mohs es una técnica quirúrgica para la extirpación de tumores de piel más precisa y eficaz que la cirugía convencional. La principal ventaja es ofrecer amplias garantías de que el tumor cutáneo ha sido extirpado completamente, ahorrando la extirpación de tejido sano. Para ello, en el mismo acto quirúrgico, la extirpación del tumor se sigue de un estudio microscópico para analizar los márgenes laterales y profundos del tumor.

El empleo de esta técnica esta indicado en:

  • Tumores recidivantes tras cirugía convencional previa.
  • Tumores localizados en áreas con mayor probabilidad de recidiva (zona periorbitaria, perinasal, preauricular, perioral).
  • Tumores donde la preservación de tejido sano es esencial, como los párpados, dedos o genitales.
  • Tumores mal delimitados.
  • Tumores de gran tamaño (mayores de 2 cm).
  • Tumores con alto riego de metástasis o variantes histológicas agresivas.
  • Tumores localizados en cicatrices crónicas o en áreas que han recibido radioterapia.
  • Tumores en pacientes inmunodeprimidos.

3.1. ¿En qué consiste la técnica?

La intervención se realiza en quirófano, habitualmente con anestesia local. A diferencia de la cirugía convencional es una intervención más larga porque incluye varias fases. En primer lugar se procede a la extirpación del tumor, en una segunda fase se estudia al microscopio la pieza que hemos obtenido con el fin de asegurar la eliminación completa del tumor en todos los bordes. A cada extirpación con su estudio histológico se le conoce habitualmente como pase o capa, y puede durar entre 30 y 45 minutos, tiempo durante el cual el paciente debe esperar. Si el estudio microscópico indica que aún quedan restos de tumor se procede a la ampliación de ese área (se repiten la fase 1 y 2), por el contrario, si ha sido extirpado con éxito se realiza la reconstrucción. Lo más habitual es que la intervención requiera entre 1 y 3 pases, y por lo tanto, que dure entre 1 y 4 horas.

4. ELECTROCIRUGÍA

La electrocirugía es un conjunto de procedimientos dermatológicos basados en la destrucción y eliminación de tejido mediante la aplicación de calor generado por corriente eléctrica (Figura 3). La técnica se lleva a cabo con anestesia local, mediante infiltración o aplicación tópica de una crema anestésica que evita que el paciente perciba dolor. Los cuidados postoperatorios requeridos son los habituales para las heridas, limpieza de la zona y aplicación de una pomada antibiótica o antiséptico. Las ventajas de esta técnica son la sencillez de su ejecución y la eficiencia en el tratamiento de lesiones benignas superficiales. Como toda técnica quirúrgica también tiene inconvenientes: cicatrización más lenta que con otras técnicas y riesgo de cicatrices hipertróficas/ queloides o hipocrómicas. Los pacientes portadores de marcapasos o desfibriladores deben comunicarlo a su médico antes de la intervención, ya que durante la intervención deben tomarse precauciones especiales para que la corriente eléctrica aplicada no interfiera en su funcionamiento.

5. Véase también

  • Antibióticos tópicos
  • Cicatriz, Cicatrización, Cicatriz hipertrófica, Queloide

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