Patologias

Micobacteriosis atípicas

Micobacteriosis atípicas

Mónica Lorente Luna. Servicio de Dermatología, Hospital Universitario de Guadalajara.

¿Qué son las micobacteriosis atípicas?

En este grupo quedan englobadas las enfermedades producidas por micobacterias distintas de Mycobacterium tuberculosis y Mycobacterium leprae. Su incidencia se encuentra en aumento por haber crecido el número de pacientes inmunodeprimidos y el incremento de determinados procedimientos. Se suelen adquirir por vía percutánea y producen lesiones cutáneas, en los tejidos blandos subyacentes. En inmunocomprometidos pueden producir afectación generalizada. Los grupos de bacterias responsables son los siguientes:

  • Mycobacterium marinum
  • Mycobacterium ulcerans
  • Mycobacterium fortuitum complex (M. fortuitum, M. chelonae, M. abscessus, M. mucogenicum, M. peregrinum).
  • Mycobacterium haemophilum

En general las lesiones cutáneas son poco específicas y consisten en nódulos subcutáneos con tendencia a la ulceración. Para el diagnóstico se requiere alto grado de sospecha clínica y la demostración de la micobacteria mediante cultivo o detección del ADN de la bacteria por PCR. El tratamiento habitualmente requiere la combinación de varios fármacos durante un tiempo prolongado. El pronóstico viene condicionado por la afectación extracutánea. En pacientes inmunodeprimidos es severo. Las formas ulcerosas dejan cicatrices.

Mycobacterium marinum

Figura 1. Mycobacterium marinum: Granuloma de los acuarios.Se encuentra en aguas dulces y saladas que no están sometidas a recambio continuo, como acuarios y piscinas y penetra en la piel a través de una herida. Tras 2 o 3 semanas de incubación aparece un nódulo o pústula que evoluciona a úlcera, absceso o lesión verrucosa (figura 1). Aparecen principalmente en manos (acuarios) o pies (piscinas). Se recomienda hacer tratamiento con multiterapia (claritromicina + rifampicina) de forma continua hasta 1-2 meses resueltos los síntomas. Es fundamental la prevención. La cloración es efectiva.

 

Figura 1. Mycobacterium marinum: Granuloma de los acuarios.

Mycobacterium kansasii

Es fundamentalmente patógeno en inmunodeprimidos en los que produce afectación pulmonar severa. Las lesiones cutáneas se pueden ver también en inmunocompetentes cuando el bacilo pasa a través de una herida. El principal reservorio es el agua corriente, sobre todo en climas templados. Las lesiones cutáneas son variadas. El tratamiento debe incluir rifampicina y etambutol de 6 a 9 meses. En pacientes inmunodeprimidos debe ser más tiempo.

Mycobacterium ulcerans (úlcera de Buruli)

Figura 2. Mycobacterium ulcerans: Úlcera de Buruli. (Cortesía del Dr. Jesús Cuevas). Es prevalente en climas cálidos y húmedo, sobre todo en África. El mecanismo de transmisión no es del todo conocido. Las localizaciones más frecuentes son las extremidades. Tras un periodo de incubación variable, aparece un nódulo asintomático en el que posteriormente se forma una úlcera de fondo necrótico y con bordes irregulares, que crece rápidamente en varias semanas (figura 2). Es muy rara la afectación extracutánea. Las opciones de tratamiento comprenden la resección quirúrgica y la conbinación de rifampicina + amikacina o estreptomicina durante 8 semanas. Algunas lesiones pueden curar de forma espontánea a los 6-9 meses, dejando cicatrices mutilantes.

 

 

Figura 2. Mycobacterium ulcerans: Úlcera de Buruli. (Cortesía del Dr. Jesús Cuevas).

Mycobacterium fortuitum, Mycobacterium abscessus, Mycobacterium chelonae

Estos grupos de micobacterias se encuentran ampliamente distribuidos y son muy resistentes a la destrucción. En huéspedes inmunocompetentes producen lesiones cutáneas localizadas en el sitio de inoculación, que se produce a través de una herida. En inmunodeprimidos, producen infecciones generalizadas con adenopatías, queratitis y cardiopatía. La mayoría de los casos se producen por material quirúrgico contaminado, hemodiálisis, catéteres y punciones. Las lesiones cutáneas son nódulos inflamatorios que forman abscesos y se ulceran. Sus complicaciones principales son la celulitis y la osteomielitis. Claritromicina y azitromizina son efectivos. En infecciones severas se debe combinar por vía parenteral con imipenem o amikacina. La duración del tratamiento debe ser mínimo 4 meses. También es útil el desbridamiento quirúrgico.

Mycobacterium haemophilum

Afecta a pacientes inmunodeprimidos, produciendo infecciones cutáneas, articulares y más raramente pulmonares. Las lesiones cutáneas son nódulos subcutáneos, rojo-violáceos, que se abscesifican y ulceran y que aparecen sobre todo en extremidades sobre las articulaciones. El tratamiento es difícil y debe combinar varios fármacos (claritromicina, rifampicina, amikacina y ciprofloxacino).

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